Las vacas son alimentadas con tiernas pasturas de ryegrass, tréboles y alfalfa. La producción de forraje para nuestros animales  se  realiza, desde  hace años, exclusivamente con el Sistema de Siembra Directa. Este sistema, conservacionista  por  excelencia, evita  el  uso  de arados  e  implementos  agrícolas  que producen severos daños en la estructura del suelo, evitando  la  degradación  y  preservándolo para  su uso por futuras generaciones.